La Corrosión en los circuitos
Los elementos metálicos de las instalaciones de agua, tuberías, racores, válvulas, serpentines y otros, son susceptibles de sufrir un deterioro notable provocado por reacciones electro-químicas, se le llama corrosión húmeda. En este proceso entran en juego tres elementos: el ánodo, el cátodo y su medio electrolítico, es decir, la solución conductora en la que se encuentran. Son necesarios los tres elementos para que se produzca la corrosión.
Hay un factor que acelera el fenómeno, es el nivel de salinidad del medio, un agua con alta concentración de sales puede producir una corrosión alta y rápida. Esto siempre se producirá en las zona anódicas.

La zonas más propensas a corroerse son: zonas con poros o grietas, zonas que han sufrido alteraciones moleculares debidas a impactos, fuertes cambios de temperatura, unión de metales diferentes, el ejemplo más común: cobre y hierro, siempre sufre el más débil. Otras zonas con mucho riesgo de corrosión son la que quedan bajo las incrustaciones, esas superficies anódicas a las que a penas llega el oxígeno.
La importancia de disminuir la salinidad del fluido es trascendental para reducir el proceso corrosivo. Los acondicionadores magnéticos Sanymax SX-200 disminuyen notablemente la velocidad de la corrosión en todo el circuito.